Una carta de la Co-Fundadora Ana Sutton

 Hace nueve años, yo no sabía que existían niños carenciados y desamparados en nuestro país, ni los problemas que ellos enfrentaban para recibir una educación adecuada. Mi “despertar” hacia la existencia de esta población se originó, extrañamente, al mirar una sección del programa Good Morning América, donde se presentaba una secuela de Phoenix llamada Thomas J. Pappas.

Dado que me había mudado recientemente a Arizona y estaba buscando oportunidades para realizar tareas de voluntariado, decidí acercarme a la escuela y dedicarle tiempo a cualquier competencia que la necesitara. ¡Poco sabía que ésta decisión cambiaría mi vida para mejor para siempre!

Cuando comencé, me asignaron asistir a la maestra de primer grado. Rápidamente me di cuenta que la mayoría de los niños aparentaban letárgicos, desconectados, cansados y de aspecto sucio, agresivos y faltos de empatía. Dado que soy Terapeuta con capacitación en terapia de juego, decidí pedir autorización para comenzar a tratar a algunos niños con la colaboración del Psicólogo Escolar. Lo que había comenzado como un simple “proyecto de voluntariado” de unas pocas horas semanales se transformó en un trabajo de tiempo completo. Durante los primeros dos meses ya estaba atendiendo a +50 niños y la necesidad seguía creciendo permanentemente.

Como no podía realizar todo el trabajo yo sola, hablamos el tema con mi marido y decidimos comenzar una organización sin fines de lucro aportando fondos del “Fideicomiso de la Familia Sutton”. Nuestra meta parecía lo bastante simple; “Brindar servicios de salud mental a niños carenciados y desamparados, dentro del ámbito escolar, usando alumnos practicantes  y pasantes de Universidades locales.” Sin embargo, la implementación de nuestra visión resultó ser más difícil de lo esperado.

Horas innumerables se invirtieron en la planificación y desarrollo de un programa, no solo adecuado a los niños, sino también aceptable como sitio de pasantías para las Universidades. Fuimos requeridos por el Consejo Escolar del Distrito a desarrollar maneras de medir la eficacia de nuestro programa, y ésta investigación debía estar correlacionada con el éxito académico. A pesar de que buscamos literatura científica al respecto, descubrimos que esto nunca había sido intentado anteriormente.  

Con el tiempo, y con gran esfuerzo y dedicación, Nana´s Children ha cumplido esas metas y mucho más. Hoy día somos un Proveedor de Salud Mental bien establecido y reconocido a nivel nacional e internacional. Hemos presentado el modelo consistentemente en Europa y Sudamérica  y hemos sido solicitados para retornar a Argentina en Febrero próximo para capacitar a Psicólogos sobre cómo implementar programas similares, como así también hemos sido galardonados con numerosos premios.

A pesar de que está programado el cierre de las Escuelas Pappas para Mayo 2008, Nana’s Children mantiene su compromiso con la misión original de brindar servicios innovadores de salud mental a niños carenciados en la escuela a donde asisten.  

Para poder continuar con nuestra misión, necesitamos socios que compartan y apoyen nuestra visión.

Ana Sutton, MA, PT(Terapeuta de Juego)
Presidente, Co-Fundadora y Directora de Servicios Clínicos.                  

Fundación de Salud Mental Nana’s Children, Inc.